Museo del Ermitage

Historia

Pedro el Grande inició la adquisición de obras de arte en los países europeos, pero habría de ser Catalina II (1729-96) la que lograse reunir una notable colección artística. Entre 1765 y 1768 el arquitecto francés Vallin de la Mothe construyó para ella un pabellón de recreo o ermitage en un estilo clasicista francés. Este Pequeño Ermitage se alzaba a orillas del río Neva y junto al barroco Palacio de Invierno de S. Petersburgo, la actual Leningrado, que había sido edificado por A. Rastrelli (1700-71). En él fue instalada la colección de la emperatriz, que al ir en aumento motivó la construcción de un edificio contiguo -el Viejo Ermitage- llevada a cabo por Felten entre 1775 y 1784. Catalina II había adquirido gran número de cuadros en la Europa Occidental a través de sus enviados y de otros colaboradores como Diderot, Grimm y Madame Geoffrin. Entre las colecciones adquiridas destacaron la rica biblioteca de Voltaire y la de Diderot, la colección de dibujos de Clérisseau y las ricas colecciones pictóricas del conde de Brühl (Dresde 1769), Crozat (París 1771), Sir Robert Walpole (Londres 1779) y la del conde de Baudouin (1784), entre otras. Su entusiasmo por la pintura italiana motivó en 1788 la construcción por el arquitecto Quarenghi de una interesante reproducción de las Estancias Vaticanas de Rafael, cuya decoración pictórica fue realizada por Giovanni Angelo y su hijo. A su muerte en 1796, el Ermitage poseía 3.926 pinturas, que estaban destinadas a la contemplación personal de la emperatriz.

Este sitio web utiliza cookies, propias y de terceros con la finalidad de obtener información estadística en base a los datos de navegación. Si continúa navegando, se entiende que acepta su uso y en caso de no aceptar su instalación deberá visitar el apartado de información, donde le explicamos la forma de eliminarlas o rechazarlas.
Aceptar | Más información