La Alemania de Bismarck y de Guillermo II

Introducción

El desarrollo industrial y su ritmo acelerado, el florecimiento del capitalismo financiero, los conflictos entre los grupos sociales, el amplio movimiento de emigración y la extensión de los cargos militares, condicionaron conjuntamente la política de las potencias. Pero la vigorosa afirmación del sentimiento nacional será una de las características esenciales de la época. La Alemania de Bismarck, orgullosa de su fuerza, se acoge a tradiciones y a principios permanentes para justificar su deseo de conquista. Las minorías que componen el viejo imperio austríaco afirman su derecho a la independencia con una violencia que sacude todo el organismo hasta las raíces. Los nacionalismos inflamados arrastran a los pueblos a la guerra, en la que la supremacía europea conocerá su fin. Particularmente dinámico es el nacionalismo alemán, mezclándose su orgullo por los progresos científicos y técnicos con una exaltación del pasado y el culto a lo «kolossal», mientras intelectuales como Nietzsche y Wagner exaltan el espíritu germánico.

Este sitio web utiliza cookies, propias y de terceros con la finalidad de obtener información estadística en base a los datos de navegación. Si continúa navegando, se entiende que acepta su uso y en caso de no aceptar su instalación deberá visitar el apartado de información, donde le explicamos la forma de eliminarlas o rechazarlas.
Aceptar | Más información